Letras del Mar.Com Viernes, 30 de julio de 2010
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La Tupida Red para crear y conservar las Letras del Mar

“La literatura - según Antonio Muñoz Molina - es un oficio que se ejerce en la soledad, pero que para cobrar pleno sentido, para llegar a existir necesita de una red muy tupida de complicidades”; lo que, en la medida en que sus fronteras son muy débiles, podemos hacer extensible a la prensa. La principal complicidad es la del lector: “porque lo que escribimos no seria nada si nadie lo leyera, y porque el talento sólo se desarrolla en la medida en que entabla un diálogo con ese lector generoso y a la vez exigente que hace tanta falta como la propia inspiración”, añade el escritor y académico.

La tupida red empieza a tejerse con las editoriales que son las encargadas de materializar sobre el papel impreso el texto escrito por el autor. Existen y han existido en nuestro país editores especializados en obras ce carácter marítimo, así como organismos relacionados con el mar que publican libros y revistas sobre temas que giran dentro de ésta órbita. “San Martín”, “Juventud”, “Noray”, o la “Editorial Naval” han destacado entre estas. Completándose esta labor con la llevada a cabo por las librerías que distribuyen su producción, entre las que igualmente existen tiendas especializadas como “Robinsón”, “Librería Náutica”, “Izaro”, o “Cal Matías” en la rama del libro usado.

Las bibliotecas y hemerotecas son los pañoles en los que se conserva esta producción literaria y periodística; a la vez que en los archivos y centros de documentación se estiban los víveres impresos de los que se alimenta el escritor y periodista para perfeccionar lo que la musa les proporciona. España, por el sentir burocrático de sus naturales, cuenta con unos de los mejores archivos históricos del mundo: los de “Indias”, “Corona de Aragón”, Simancas”, “Consulado de Burgos”,“Histórico Nacional”, “Administración del Estado” y los de protocolos guardan numerosa documentación sobre nuestro pasado marítimo. Entre los especializados sobresale el “Archivo General de la Marina”, situado en Viso del Marqués, brazo del “Museo Naval” que cuenta igualmente con una importantísima biblioteca. La “Biblioteca Central de Marina” con mas de 100.000 volúmenes, y las del “Instituto y Observatorio de Marina” de San Fernando, y el “Fondo Náutico de la Biblioteca del Real Instituto Asturiano de Gijón”, creado por Jovellanos, están a la cabeza de los custodios de la cultura naval escrita en español. Entre los índices bibliográficos existentes resaltan la “Biblioteca Marítima Española” de Martín Fernández de Navarrete, publicada en 1851, como pionera de este tipo de catálogos, y la recientemente editada por la “Caja de Ahorros del Mediterráneo” que se extiende hasta la obra más actual.

Toda buena labor literaria merece un reconocimiento, y en lo relativo a la del mar tenemos a los tradicionales “Premios Virgen del Carmen” como principal referente, y más recientemente a los “Nostromo” que, a pesar de su corta vida, han sabido situarse en lugar destacado en el nada amplio panorama de los premios literarios y periodísticos del mar.