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Boletín Fundación Letras del Mar
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Nº 11 julio 2006
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Querido lector
FELICES VACACIONES, Y FELIZ DÍA DEL CARMEN
La Virgen del Carmen tiene
un hermoso escapulario
que se lo hizo un marino
de las redes de su barco..
Popular
HERNANDO COLÓN VERSUS FAHRENHEIT 451

La otra noche me disponía a iniciar la lectura de un libro sobre
la Historia de la Biblioteca Colombina, ése tesoro cultural obra
de Hernando Colón, cuando en la televisión comenzaban a proyectar
una película titulada Fahrenheit 451. Todos, más o menos,
sabemos quien era Hernando Colón, el hijo del Almirante, pero lo
que no tenemos claro del titular que antecede es a que viene el Fahrenheit
451, salvo que dio lugar al título de una película. El mismo
se justifica porque hace referencia a la temperatura a la que arde el papel
de los libros, y el argumento de la misma, basado en un libro de Ray Bradbury,
que se desarrolla en un momento indeterminado del futuro, trata de un bombero
que, en vez de dedicarse a apagar incendios, lo que hace es quemar libros
ya que, según el Gobierno de su imaginario país, leer impide
ser felices porque llena de angustia. Los extraños gobernantes entienden
que solo se alcanza la felicidad sabiendo todos lo mismo. Hasta que aparece
en escena Julie Christie que, al igual que al Doctor Zivago, se lo lleva
al huerto y le convence de lo contrario. La obra de Bradbury fue publicada
en 1953, para criticar la censura de libros promovida por la caza de brujas
del senador estadounidense Joseph McCarthy.

Frente a éste fenómeno de bibliofobia presentado
en la pequeña pantalla, tenía entre mis manos un testimonio
inigualable de bibliofilia, como es la obra de Juan Guillén,
en la que se describe la epopeya cultural del hijo natural de don Cristóbal.
Hernando es un personaje al que la Historia ha pasado por alto, si bien
se trata del más destacado bibliófilo de su tiempo. A su muerte,
su biblioteca tenía más de 15.000 volúmenes y más
de 3.200 estampas: posiblemente la colección de libros más
importante de la Europa de aquella época. Lo que fue factible por
sus viajes por el continente europeo en su calidad de consejero y acompañante
del emperador Carlos V. Por encima de éste importantísimo
aspecto de su vida, se le conoce como autor de la biografía de su
padre, Historia del Almirante, que escribió al final
de su existencia.
Hernando mantuvo una relación apasionada con los libros, a los que
dedicó todo su tiempo. Entre otras muestras de ésa pasión
tenemos su testamento, compuesto de dos partes. En la primera hace profesión
de su fe, y marca las pautas para su funeral; en treinta y nueve de los
cuarenta apartados de la segunda se refiere a las normas para el uso, aumento
y disfrute de su librería. En una de éstas cláusulas
manda que cada uno de los volúmenes lleve a modo de ex
libris una nota que diga: Don Hernando Colón, hijo de
Don Cristóbal Colón, primer Almirante que descubrió
las Indias, dejó éste libro para uso y provecho de todos sus
prójimos; rogad a Dios por él.
DE LA MAR Y DE SUS ARTES Y LETRAS

El pasado 9 de junio fallecía en Madrid Antonio Rumeu de Armas,
cuya vida ha estado entregada a esclarecer aspectos desconocidos de nuestro
pasado, entre otros el del pequeño de los colones a quien
dedicó su obra Hernando Colón historiador de América,
en la que valoró el inmenso amor a los libros del hijo del Almirante
al que hemos hecho referencia anteriormente -, considerándole
como una de las figuras más preclaras del siglo XVI; a la vez que
resaltó aspectos de su biografía, tales como su participación
en el cuarto viaje, el más dramático de todos,
en el que hizo de amanuense y enfermero de su padre. En el libro que dedicó
al Tratado de Tordesillas, Rumeu estudió la rivalidad
marítima entre Castilla y Portugal por el dominio del Atlántico,
para el que resultaba necesaria la soberanía sobre las Islas Canarias.
Considerado como uno de los grandes expertos en el Tratado que repartió
el mundo, su tarea de historiador le mantuvo muy próximo a las
letras del mar. Nacido en la marinera Santa Cruz de Tenerife el 18
de enero de 1912, su vida profesional tuvo una gran inclinación hacia
los temas marítimos y ultramarinos. A la temprana edad de 29 años
ya era catedrático de Historia. Fue profesor de la Escuela de Guerra
Naval, vicepresidente del Patronato Doce de Octubre y presidente de la comisión
ejecutiva del Congreso de Historia del Descubrimiento, en el que se analizó
y revisó el papel de España en el Nuevo Mundo; en 1969 realizó
la trascripción y estudio de unas cartas inéditas de Cristóbal
Colón encontradas en Tarragona. Entre sus libros sobresalen Colón
en Barcelona, Piraterías y ataques navales contra las
Islas Canarias y Un escrito desconocido de Cristóbal
Colón: el memorial de la Mejorada.
Un insigne miembro de nuestra Cámara de Honor de las Letras
del Mar al que, con motivo de conmemorarse el cincuentenario de su
fallecimiento, se le ha hurtado el protagonismo que merecía, volvió
a primera plana de los periódicos al haber sido intérprete
principal en la prueba de Lengua y Literatura de Selectividad: Pío
Baroja, del que los alumnos que optaron al ingreso en la Universidad tuvieron
que realizar el comentario de texto de un fragmento de su obra Médium.
Las Bellas Artes hicieron un hueco al mar en algunas de sus últimas
manifestaciones, entre las que sobresalió la exposición organizada
por el IVAM en Valencia, en la que se puso de manifiesto la preocupación
que cobró el tema marítimo a mediados del siglo XIX, haciéndolo
de la mano de Ignacio Pinazo, pintor valenciano del que éste año
se conmemora el nonagésimo aniversario de su fallecimiento. Pinazo
se adelantó a los principios iluministas de Sorolla, en cuya obra
se combinan el nuevo ocio que representa la playa con barcos, marinos y
pescadores que viven del mar, dejando atrás las tempestades y naufragios
propios de los temas de la pintura del Romanticismo.

El Liceo de Barcelona ha sido el puerto al que nuevamente ha arribado Madama
Butterfly, la geisha hija de la obra de Puccini, interpretada en ésta
ocasión por Fiorenza Cedolins, nuevamente seducida por el marino
americano, interpretado por Richard Leech, que no cumple su promesa de matrimonio.
En Madrid sí tuvimos playa, esta vez con la arena de Benidorm. Pequeños
y mayores pudieron contemplar, el pasado 18 de junio, como surgían
en el Parque del Retiro dos grandes figuras de arena, de la mano de dos
escultores benidormenses. Faltando solo que las aguas del contiguo estanque
comenzasen a agitarse formando olas, para que cristalizasen los sueños
marineros de tantos madrileños.
DE LA FUNDACIÓN Y SU ENTORNO

Muy bueno podemos calificar el final del presente curso para nuestra
Fundación y su entorno más próximo. La última
sesión de la Tertulia Madrid Marinero, celebrada el pasado 13 de
junio, estuvo a cargo de Carlos Ernesto González de la Lastra, secretario
general de la Autoridad Marítima de Panamá que presentó
el tema del proyecto de ampliación del canal panameño, por
medio de un tercer juego de esclusas, haciendo un exhaustivo y, a la vez
conciso, análisis de las vicisitudes por las que ha pasado la vía
acuática, y de los problemas que tiene planteados, ante la fuerte
demanda de tráfico y el mayor tonelaje de los nuevos barcos portacontenedores
que, por razón de su gran tamaño, no pueden transitar por
la ruta canalera.

El día 8, coordinado por la Fundación, tuvo lugar un almuerzo
homenaje a Mariano Juan y Ferragut, en el que participaron cerca de un centenar
de compañeros de la Armada, escritores y periodistas relacionados
con el mundo marítimo; amigos del que hasta hace poco ha sido director
de la Revista General de Marina, y que ahora ha pasado a situación
de retiro. Con posterioridad se ha tenido noticia de su nombramiento como
asesor del Instituto de Historia y Cultura Naval, y de la concesión
de una Cruz del Mérito Naval, de todo lo cual nos congratulamos,
como también lo hacemos de la imposición de la medalla de
Caballero del Ancla de Oro que, al igual que a nuestro presidente Manuel
Maestro, le fue impuesta en el transcurso de la cena de gala que celebró
el día 9 la Real Liga Naval Española.
Y siguiendo con las buenas noticias tenemos la concesión del Premio
Virgen del Carmen recaída ex aequo en buenos amigos de
nuestra casa: Agustín Rodríguez y José Luís
Coello, miembros del consejo asesor de la Fundación Letras del Mar,
por su libro Los submarinos españoles y Luís Delgado
Bañón, recientemente galardonado con la medalla de San Telmo,
por su Saga marinera. Felicidades a todos.
MÁS LIBROS Y MÁS CINE DE MAR

Precisamente el libro Los submarinos españoles es
una de las novedades a destacar éste mes. Se trata de una historia
de éstos buques que arranca con los precursores: Cosme García,
Monturiol y Peral, y alcanza a nuestros días, tras recorrer el nacimiento
y desarrollo del Arma Submarina, la prueba de fuego que representó
la Guerra Civil, la posguerra, y la ayuda americana, finalizando con los
actuales proyectos en marcha. Todo ello completado con profusión
de planos, fotos y documentos de gran valía.
El incansable Elías Meana también ha presentado un Manual
Práctico del Sistema Mundial de Socorro y Seguridad Marítima,
obra divulgativa que enseña de forma fácil a utilizar éste
nuevo sistema.
Otro marino, el capitán de navío Antonio Ruibérriz
Sánchez, ha tomado la alternativa como escritor, de la mano de la
editora De Librum Tremens, con su novela El Hombre de
Nador, en la que narra la historia de una traición llevada
a cabo por un político ambicioso, que tras ser defenestrado conspira
con franceses y marroquíes para convertir Melilla en una zona similar
a Hong Kong.
Los amantes del cine en DVD podrán disfrutar de la formidable adaptación
de la obra de Rudyard Kipling, Capitanes Intrépidos,
dirigida por Víctor Fléming e interpretada por Spencer Tracy,
que personifica a un pescador portugués, y el niño Freddie
Bartholomew que encarna a un niño malcriado que, al caer por la borda
del barco en el que viaja, es recogido por los tripulantes de un bacaladero.
La aventura del Poseidón es otro de los grandes del cine
del mar que reaparece en éste formato, a través del que transcurrimos
dos horas inmersos en un barco puesto boca abajo por una ola gigantesca,
que pone en la misma posición a una serie de variopintos personajes,
encarnados entre otros por Gene Hackman y Ernest Borgnine.
Cordiales saludos. Manuel Maestro.
Presidente.
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