Fundación Letras del Mar
Boletín Fundación Letras del Mar Nº 9 Junio-2006

Querido lector



¿Quién es el mar? ¿Quién es aquél violento
y antiguo ser que roe los pilares
de la tierra y es uno y muchos mares
y abismo y resplandor y azar y viento?

Jorge Luís Borges




La respuesta a la interrogante del escritor argentino la tienen los estantes de las librerías, repletas de obras cuyos autores, desde el ángulo de la poesía, la narrativa o el ensayo, han sabido describirnos tanto la grandeza de la vida que alberga en su superficie y entrañas, como los peligros que genera cuando su naturaleza se desata. Como es el caso de Josep Pla, escritor en lengua catalana y castellana, claro heredero de la Generación del 98, del que ahora se conmemora el veinticinco aniversario de su fallecimiento. Toda su vida estuvo marcada por el Mediterráneo, cuya estética es palpable en sus obras, tanto por la descripción de los colores y los sabores como por la fascinación por el mar y sus paisajes. El ampurdanés confesaba en uno de sus trabajos: Mis escritos me han permitido enfrentarme a las cosas que me gustan: describir un paisaje, el enigma del mar. Pla murió en la misma cama de su casa de Llofriu donde tanto había disfrutado del placer de leer textos de historia en las noches de invierno, y lo hizo precisamente por las mismas fechas abrileñas en que murió Cervantes, el 21 de abril, cuando celebramos el Día del Libro.
Día del Libro, Feria del Libro, I Congreso Nacional de Lectura forman parte del calendario de un segundo trimestre de éste 2006, cargado de eventos editoriales, de los que no pueden marginarse las Letras del Mar: el camino más rápido por el que los hombres de tierra adentro podemos acercarnos al océano; a cuyo efecto existe en Madrid el Barrio de las Letras, especie de antigua calzada a través de la que, partiendo de una institución tan amiga como es el Ateneo, podemos recorrer calles y rincones donde convivieron en su día grandes literatos que trajeron el piélago a la Capital: como la imprenta de Juan de la Cuesta que imprimió el primer Quijote; el convento de las Trinitarias, donde están los restos de Cervantes; o la parroquia de San Sebastián en la que se casó Bécquer, y en cuyos archivos está el certificado de defunción de Lope de Vega; todos ellos miembros de la Cámara de Honor de las Letras del Mar. A la que desde el pasado cuatro de mayo también pertenece Arturo Pérez Reverte que, al no poder recoger personalmente la Medalla de Oro de San Telmo, reunió en un almuerzo, celebrado también en los aledaños de éste barrio , a miembros del Jurado y de la Fundación Letras del Mar para agradecer personalmente la distinción.

Un cordial saludo.
Manuel Maestro. Presidente de la Fundación Letras del Mar.


CON AUSENCIA DE POMPA Y CIRCUNSTANCIA



Sin la pompa ni circunstancia que la ocasión merecía, como si no se quisiera molestar, se pasó la hoja del calendario del 20 de mayo, en la que quedó reflejado el V Centenario de la Muerte de Cristóbal Colón; ya que parece que a políticos como Castro, Chávez o Morales debemos pedirles perdón por la Gesta Descubridora. Lo que nos trae a la memoria el poema que le dedicó Rubén Darío:

¡Desgraciado Almirante! Tu pobre América,
tu india virgen y hermosa de sangre cálida,
la perla de tus sueños, es una histérica
de convulsivos nervios y frente pálida...


Valladolid, la ciudad que le cerró los ojos, ha sido la excepción. Allí en el transcurso del Congreso Internacional Valladolid - Colón 2006 se llevó a cabo un extenso análisis de los últimos días de la vida de Colón, a la par que la Junta de Castilla León conmemoró el aniversario.
En Madrid el Instituto de Historia y Cultura Naval y el Museo Naval – dependiente del mismo – han celebrado un seminario en honor del Descubridor, manteniendo el Museo una exposición sobre su figura desde el mes de mayo hasta el de octubre. Lo que ha supuesto la puesta en marcha de una serie de actos, de toda naturaleza y nivel, a celebrar en los principales lugares colombinos.
Ocho días después de conmemorarse el fallecimiento de Colón nos dejaba para siempre, a los 84 años, Carlos Etayo que navegó más de 20.000 millas en embarcaciones idénticas a las que el Almirante utilizó en sus viajes al Nuevo Mundo.


EN EL MEDITERÁNEO, EL CANTÁBRICO Y EL RETIRO



Como mandan los cánones, el pasado 9 de mayo, navegando a bordo del pailebote Santa Eulalia, se presentó en el puerto de Barcelona la décima edición del Premio Nostromo de narrativa marítima, del que nuestra Fundación es uno de sus patrocinadores.
Madrid, en sus sueños por acercarse al mar, con motivo de sus fiestas de San Isidro, ha traído a su parque del Retiro la Música acuática de Haendel, obra musical concebida como espectáculo original, en el que los intérpretes se deslizaron a los acordes de sus instrumentos por las aguas del estanque madrileño, haciendo recordar al público la escena protagonizada por el Rey Jorge I navegando por el Támesis, mientras muchas embarcaciones privadas seguían deslumbradas el suntuoso concierto.
Con el mismo afán marinero, el madrileño Teatro de la Zarzuela ha puesto en escena La tabernera del puerto, una de las obras más importantes de Pablo Sorozábal; en la que el libreto de la pareja Romero- Fernández Shaw nos narra una fábula, que se desarrolla en un pueblo imaginario de Cantabria, donde habitan piratas venidos a menos que reviven una historia donde el amor se mezcla con el contrabando y las envidias.
La Fundación Víctor Mora ha celebrado en Barcelona una serie de actos para conmemorar el cincuentenario de la creación del Capitán Trueno, en el transcurso de los que el dibujante y autor de la celebérrima serie de tebeos ha anunciado que ya tiene escrito el guión para la película sobre el héroe juvenil.
Las ciudades marítimas han mantenido una actividad constante en el terreno de la cultura marítima; así tenemos que la Sociedad Artística Ferrolana ha convocado el premio de relatos cortos de la mar Boca de la Ría 2006, y en Avilés se viene desarrollando la Exposición de Antigüedades Náuticas, organizada por Arsenio Fernández Rodríguez con el patrocinio de la Real Liga Naval Española. Mientras que en Santander la Asociación de Veteranos de la Armada sigue adelante con el proyecto de instalar a bordo de la fragata Extremadura un museo naval flotante.
La Tertulia Madrid Marinero, que organiza mensualmente nuestra Fundación, tuvo como tema El hundimiento del Ariete, con la intervención de tres marinos que vivieron aquél suceso: el contralmirante Lapique, el capitán de navío Carrero y el capitán de fragata y conocido pintor Garcés.

EL MOVIDO MAR DE LAS LETRAS

El Ateneo de Madrid ha sido el marco en el que, de la mano de su Agrupación del Mar y sus Ciencias, que preside Juan Manuel Gracia, se han presentado dos obras de las que son autores dos miembros de nuestro consejo asesor: de una parte Victorias por mar de los españoles de Agustín Ramón Rodríguez González, en la que su autor muestra el lado positivo que marca la balanza en nuestros combates navales con las escuadras británicas, tan desfigurado por la historia, la novela y, sobre todo, por el cine, medios a través de los que los anglosajones han enmascarado una realidad llena de victorias españolas, meritorias, significativas, pero menos conocidas; de otra parte, El piloto azul de Elías Meana recaló también en la Docta Casa de la calle del Prado, en una presentación en la que al alimón con el autor intervino el coronel de Infantería de Marina Miguel Aragón - ambos participantes de diversas expediciones antárticas - para, independientemente de hablar del personaje fantástico surgido de la mente de Meana, introducirnos en el continente blanco y su problemática medio-ambiental, a través de un amplio reportaje audiovisual sobre sus vivencias en aquellas lejanas latitudes.
Del mismo autor, aunque con un carácter eminentemente técnico, es la obra Manual Práctico de Sistema Mundial de Socorro y Seguridad Marítima, presentado en la Librería Náutica Robinsón, en el que se muestra la forma de utilizar el nuevo sistema que lleva el nombre del libro, ideado para simplificar y facilitar las operaciones de ésta índole. La misma librería ha sido el marco para que Alejandro Anca y Lino J. Pérez hicieran la presentación de su obra Naufragios de la Armada Española...y otros sucesos acaecidos durante el siglo XIX, título que es suficientemente expresivo del contenido de la misma.
Fuera de nuestras fronteras merecen destacarse los bautizos de dos libros surgidos de la pluma de dos autores muy próximos a nuestra casa: José María Blanco Núñez lo ha hecho en Lisboa con Reconquista da Bahía 1625. Portugueses e Espanhóis na defensa do Brasil, en la que se narra la gran acción militar llevada a cabo de forma conjunta por los dos pueblos ibéricos. Gustavo Placer Cervera, marino y escritor cubano, lo hizo en La Habana con El estreno del Imperio. La guerra de 1898 en Cuba, Puerto Rico y Filipinas, estudio histórico en el que se narra los últimos días del Imperio Español en paralelo con el surgir del Yankee.