Nuestra “Biblioteca Virtual del Mar”, a la que se puede acceder a través de nuestra web www.letrasdelmar.com, queda inaugurada con la aparición de éste número 2 de nuestra publicación. Una antología de cerca de dos centenares de obras poéticas de diversos autores de habla hispana, conforman la primera piedra sobre la que se irá construyendo el proyecto de nuestra Fundación Letras del Mar. Se trata de una selección que recoge poemas aparecidos desde los albores de nuestra lengua hasta nuestros días. Colección que se irá completando en meses sucesivos en una tarea recopilatoria en la que invitamos a todos ustedes a participar; enviándonos, por ésta misma vía de e-mail: dirección@letrasdelmar.com o por correo ordinario, poesías de autores españoles o hispanoamericanos, cuyo tema central sea el mar, en las distintas facetas en las que, como podrá comprobar al navegar por nuestras páginas, clasificamos nuestro trabajo. Gracias de antemano por su colaboración. Un cordial saludo.
Manuel Maestro. Presidente de la Fundación Letras del Mar.
ESTÁ LINDA LA MAR
“…He llevado a mis labios el caracol sonoro
y he suscitado el eco de las dianas marinas,
le acerqué a mis oídos, y las azules minas
me han contado en voz baja su secreto tesoro…”
Rubén Darío
“El caracol”, soneto con el que iniciamos con algunas de sus estrofas este pequeño recorrido por la vida y obra de Rubén Darío, es el antecedente de “Cantos de vida y esperanza” que ahora cumple el centenario de su publicación, y supone la cumbre poética del nicaragüense que revolucionó éste género literario, ejerciendo una extraordinaria influencia en nuestra lírica contemporánea y sus principales interpretes, como Juan Ramón Jiménez o Antonio Machado, a quien está dedicado el poema. En él, Darío habla de ése mar que tanta importancia tuvo en la constitución poética con la que allanó la vía por la que las letras españolas entraron en el Modernismo.
“Cantos de vida y esperanza” es producto de un otoño vital, en el que la reflexión entra en juego para hacer un balance final a una vida muy intensa, truncada a la temprana edad de 49 años; en el que, entre otros valores, fluye su preocupación política por la defensa del mundo hispánico frente a la civilización anglosajona, especialmente norteamericana, como puede verse en la “Salutación del optimista”, donde el poeta afirma su fe en las “ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda,/espíritus fraternos, luminosas almas”, o en el “Canto a Roosevelt” donde preconiza la fusión del mundo hispano-católico en un bloque compacto. Mundo que conoció en profundidad, ya que en calidad de escritor y diplomático vivió y viajó por las principales repúblicas americanas y España.
“Tarde del Trópico”, en la que “…viste el mar de terciopelo/y el cielo profundo viste/de duelo…”; “La obra del oleaje” que “…bulle y rebulle/y espumarajea/cuando la azota ruda la tormenta; “Sinfonía en gris mayor” cuyas notas nos dicen que “El mar como un vasto cristal azogado,/refleja la lámina de un cielo de zinc…”; “Los piratas” en la que se refiere a que “…la coreada canción de la piratería,/saludará el real oriflama del día/ cuando el clarín del alba nueva ha de sonar…”; la “Canción de la noche en el mar” donde se pregunta “¿Qué barco viene allá?/ ¿Es un farol o es una estrella?/¿Qué barco viene allá?/¡Es una linterna tan bella…/y no sabe adónde va!; “Al mar” en el que le increpa así al océano, “¡Cómo te ostentas orgulloso, ufano,/y el ímpetu violento/corres y corres, te abalanzas y huyes/cuando el soplo del viento,/en raudo vuelo, tus espumas blancas/furibundo arrebatas!...; y las “Marina” de sus “Prosas Profanas” en la que concluye, “…Y les dije a las brisas: Soplad, soplad más fuerte;/soplar hacia las costas de la isla de la Vida...”; o la otra de sus “Cantos de vida y esperanza”, donde habla del “Mar armonioso,/ mar maravilloso:/ tu salada fragancia,/ tus colores y músicas sonoras…”, son una amplia muestra de la presencia del mar en su obra. Ese mar que según Neruda “lo llevó a Chile, dejándolo allí abandonado en costa dura y dentada”, y que le inspiró para escribir su “Canto épico a las glorias de Chile” en el que ensalza la figura de Arturo Prat, máximo héroe nacional, narrando su gesta en la guerra del Pacífico a bordo del Esmeralda. Ese Mar que también le trajo a España, a la que dedicó un soneto en el que encomia su gesta concluyendo “…que la raza está en pie y el brazo listo,/que va en el barco el capitán Cervantes/y arriba flota el pabellón de Cristo”.
Darío pasó una parte importante de su vida en España; aquí, fruto de su unión con la española Paca Sánchez, nació su único hijo; y en Madrid se editaron en 1905 sus “Cantos de vida y esperanza”; manteniendo una intensa relación con quienes conformaron la conocida como Generación del 98; pero quien descubrió a Rubén fue Juan Valera del que, precisamente, se conmemora éste 2005 el centenario de su fallecimiento. Valera es una de las glorias de nuestra literatura, a quien la vinculación con el mar le viene de la cuna, ya que su padre era oficial de la Armada y su madre pertenecía a la familia Alcalá Galiano. Su progenitor fue director del Colegio de San Telmo, lo que le indujo a seguir la misma carrera pero, no siendo del agrado del mismo, tuvo que estudiar Filosofía y Derecho; aunque lo que verdaderamente le apasionó fue su actividad de escritor, convirtiéndose en un clásico de una modernidad aplastante, cuyas páginas son el fruto de un literato cultísimo que nunca roza el límite de la pedantería, alcanzando su crítica periodista un gran prestigio.
Su actividad diplomática permitió al cordobés conocer otras partes del mundo, siendo su obra muy reconocida en América, continente por el que tuvo un gran interés; consecuencia de lo que surgieron sus “Cartas por el mar”, que recorrieron el Atlántico en continuos viajes de ida y vuelta desde Madrid al Norte y Sur del Nuevo Continente y viceversa. Navegaron por el mar y con ellas también navegó el mismo Valera, pues en ellas exponía sus sentimientos y pensamientos sobre las cosas que ocurrían entonces en el ámbito de la política, la filosofía y la literatura, abriendo las puertas de España a la literatura hispanoamericana, como fue el caso antes comentado de Rubén Darío. En la revista “El Mundo Naval Ilustrado” es compañero de columna de prestigiosos hombres de las “Letras del Mar” como José Ricart y Giralt y Cesáreo Fernández Duro. Y sus “Notas Diplomáticas”, en la misma publicadas, son una serie de interesantísimas crónicas que permiten seguir, con mucho detalle”, los acontecimientos políticos y bélicos ocurridos en Cuba y Filipinas durante los años 1897 y 1898, entre otros el hundimiento del Maine y el bloqueo de Santiago y Cavite, con la consecuente pérdida de nuestras escuadras.
El espíritu de escritor infatigable de Valera queda reflejado en la carta enviada al “Doctor Thebusen” unos días antes de morir, en la que manifiesta: “Me siento más caído que nunca. Muy leves son ya las esperanzas que me restan de reponerme y de valer para algo. Lo probable es que los tres o cuatro libros que tengo empezados se queden sin terminar y me lleve al otro mundo lo mucho que me falta aún por escribir.”
LA MÁS ALTA OCASIÓN
Por iniciativa de la Universidad Camilo José Cela, el pasado 7 de octubre, aniversario de la batalla de Lepanto, en las aguas en donde se enfrentaron las armadas turca y cristiana, tuvo lugar un homenaje a Miguel de Cervantes, de quien éste año conmemoramos la salida de imprenta de la primera parte de su obra “El Quijote”. El acto, presidido por el embajador de España y la alcaldesa de Patras, se desarrolló en dos partes: la primera a bordo de la goleta Amorina, en la que se habían desplazado treinta universitarios españoles que desde nuestras costas siguieron el recorrido de nuestro “manco inmortal” hasta el lugar donde se celebró el histórico combate; y la segunda en las riberas del mar que baña Patras, en la que fue descubierto un busto del autor del Ingenioso Hidalgo. El acto, encabezado por Felipe Segovia, presidente de la Universidad, en el que participó nuestra Fundación Letras del Mar, supone la primera piedra en la construcción de un lugar de peregrinaje para cuantos aman el mar y a los hombres que, como Cervantes, con la pluma o la espada lo hicieron grande.
IX EDICIÓN DEL PREMIO NOSTROMO
El pasado 20 de septiembre, en el desarrollo de un acto celebrado en el Museo Marítimo de Barcelona, se dio a conocer el libro ganador de la IX edición del Premio Literario Nostromo, en cuyo patrocinio participa nuestra Fundación Letras del Mar, que ésta año ha recaído en “El bajel de los errantes”, obra del escritor mallorquín Antoni Oliver Enseñat. Se trata de una novela con trasfondo histórico en la que se narran las aventuras de un catalán que huye de su país, atravesando el Atlántico en un bajel mercante que resulta ser un barco negrero.
NOVEDADES EDITORIALES DE OCTUBRE
Durante el mes de octubre ha aumentado la lista de títulos aparecidos con motivo de la efemérides de Trafalgar, con títulos como “Trafalgar. Tres armadas en combate” de Víctor San Juan, o “Mártir en Trafalgar. La estela de un gran navío” de Marcelino González.
En la obra “En el abismo azul. Una historia de amor y obsesión”, ambientada en el transcurso de un campeonato del mundo de buceo, su autor, Pipín Ferreras, cuenta un romance tan intenso y único como su adición al buceo a pulmón libre.
Olvidados de la marea negra que provocó, “Prestige: la fuerza de los hechos. Relato y primer análisis de cómo se encaró el accidente” nos la trae al recuerdo con un exhaustivo informe no solo sobre el famoso siniestro, sino sobre la problemática general en la lucha contra la contaminación marítima.
“Los orígenes de la economía europea. Viajeros y comerciantes en la Alta Edad Media” de Michael McCormick nos habla acerca de los orígenes de la economía y de formación de nuestro continente, siguiendo el rastro de gran número de viajeros con los que circularon las mercancías y las ideas. Y muy en esta línea también ha aparecido en los escaparates de las librerías “Los que van y vienen. Información y fronteras en el Mediterráneo clásico del siglo XVI” en la que Emilio Sola analiza la información reunida durante éste siglo con las idas y venidas de gentes de todo tipo a través del Mediterráneo.