Fundación Letras del Mar
Boletín Fundación Letras del Mar Nš 0 Mayo 2005

Bienvenido a Letras del Mar

...Dejaos de discusiones,
que no es el mar o la mar;
es Dios cegado de espumas,
de luz, de viento y de sal.

Jesús Cancio

Querido lector

damos la orden de "avante poca a poca", en éste viaje de pruebas de nuestro boletín "Letras del Mar", con cuatro estrofas salidas de la pluma del santanderino Jesús Cancio del que, al haber nacido en 1885, el presente año conmemoramos el 120 aniversario de su venida a éste mundo, para engrosar una promoción importante de "poetas del mar" : los canarios Tomás Morales, Rafael Romero, Alonso Quesada; el gallego Feliciano Rolán y los cántabros Luís Barreda y José del Río Sainz. Todos ellos bien distintos entré sí; siendo Cancio uno de los que con mayor obsesión ha cultivado el lirismo marino, tanto en calidad como en cantidad. De lo que son muestra los títulos de sus libros: "Olas y cantiles"," Bruma norteña", "Romancero del mar", "Barlovento", "Bronces de mi costa", "Maretazos"..


NAVEGANDO POR EL OCÉANO DE JULIO VERNE

Nada mas rebasar la farola del puerto, la máquina recibe la orden de "avante toda", cuando nos encontramos con que nuestro océano literario se haya plagado del recuerdo de quien tantos buenos ratos nos hizo pasar en nuestra adolescencia a los que peinamos canas: Julio Verne que hace cien años zarpó en la barca de Caronte, para realizar el más fantástico de los viajes que nunca pudo soñar.

El mar es una constante en la obra del autor francés porque éste fue su obsesión desde niño. Su infancia transcurrió en la isla de Feydeau, un barrio a orillas del Loira abierto al mar y a un intenso tráfico de mercancías procedentes de todo el orbe. Allí, en aquél bosque de mástiles y velas del muelle Jean Bart, nacería su frustrada vocación marinera, alentada por su maestra la señora Sambain, esposa de un capitán mercante, y combatida por su padre que impidió la fuga del pequeño cuando pretendía partir rumbo a la India. Tras un peregrinaje, cuya dureza sólo conocen los que viven de la pluma, consigue salir de su mediocre teatro y entrar de lleno en el mundo de la novela con su "Cinco semanas en globo" con la que consiguió un éxito arrollador. A partir de ésta obra, Verne se lanza a una frenética producción literaria, en la que el mar es una constante. Así tenemos a: sus "capitanes", "El capitán Hatteras" y "Un capitán de quince años"; si bien el más famoso de todos es el misterioso capitán Nemo que creó escuela con personajes de éstas características que aparecen en "El dueño del mundo" y "La invasión del mar"; o los piratas como Starkos, intérprete de "El archipiélago en llamas" o los interpretes centrales de "Los piratas de Halifax" o "El faro del fin del mundo". También encontramos en su obra remotos mares helados, como los de "La esfinge de los hielos" o los de "Una invernada entre los hielos"; y las víctimas de éstos u otros riesgos de la mar que ocasionan los naufragios, cual es el caso de "Escuela de robinsones", "El Chancellor" o "Los náufragos del Jonhatan". Los navíos fantásticos como los actores de "Una ciudad flotante" o "La isla de hélice" son una muestra de la fantasía de quien se anticipó a la realidad de la navegación de su tiempo. Siendo el mas claro exponente de ésto "Veinte mil leguas de viaje submarino", que sobresale dentro de la trilogía interpretada por el capitán Nemo, de las que forman parte "La isla misteriosa" y "Los hijos del capitán Grant".

Entre las ideas erróneas que existen alrededor de Julio Verne está la de que solo viajó con su imaginación. Verne navegó hasta Nueva York en el "Great Eastern": el "Queen Mary" de su época. También fue propietario de tres barcos a los que bautizó con el nombre de Saint Michel I, II y III a bordo de los que efectuó diez grandes cruceros y un sinfín de viajes menores: lo que no llegó a culminar, mas que sobre el papel, fue su "Vuelta al mundo en ochenta días".


NUEVAS LETRAS DEL MAR

La obra de reciente aparición titulada "El piloto azul", de la que es autor nuestro miembro del consejo asesor Elías Meana, está destinada al sector juvenil, si bien es de grata lectura para los mayores. Está ambientada en un territorio de plena actualidad como es la Antártida, bien conocido de Meana que ha participado en cinco campañas científicas y fue jefe de la base antártica Juan Carlos I.

Se trata de la historia de un superviviente del naufragio del San Telmo que, arrastrado en 1819 por un temporal, se pierde en la costa de la isla de Livingston, lo que da pie a una leyenda transmitida de generación en generación. Invitando su texto a la conservación del medio ambiente.

Para quienes quieran profundizar en la historia marítima podrán hacerlo con "Modelos de Arsenal del Museo Naval. Evolución de la construcción naval española, siglos XVII-XVII" de la que son autores José Ignacio González Aller, Cruz Apestegui, Jorge Pla y Carmen Zamarrón. El libro, editado con la riqueza gráfica que caracteriza a La empresa editora Lunwerg, es el cuarto de la serie "Ciencia y Mar"de la que es directora Dolores Higueras y, como los tres tomos que le antecedieron, está dedicado a los buques que protagonizaron la gran expansión marítima española de la Edad Moderna.

La misma editorial cuenta con un título de interés para los coleccionistas y amantes de las postales de temas marinos. "El puerto de Gijón en la tarjeta postal" nos muestra gráficamente la colección de Martín Carrasco, quedando así reflejada la vida portuaria de la ciudad asturiana, completada con reproducciones de lienzos, bellos dibujos y fotos acerca del mismo tema, conducidos por el texto de Francisco Crabiffose Cuesta.

De "Las horas de Mangbetú", escrito por el capitán de la Marina Mercante Pedro A. Munar, ha dicho Arturo Pérez Reverte, y así figura en la solapa del mismo, que "es una pena que en España no se publiquen más libros como éste". Editado por Z dentro de su colección "Grandes Viajeros" , su autor se empeña con acierto en demostrarnos que las historias que cuentan los hombres del mar pueden desbordar ese mínimo espacio para convertirse en auténticas aventuras. Munar nos narra, a través de breves capítulos, dos etapas de su vida de marino: un viaje de Nueva York a las costas africanas y otra un largo periplo por el Indico, Mar Rojo y Suez, haciendo del relato un retrato costumbrista de la vida a bordo de un barco mercante.

Por último,querido lector, si el boletín es de tu agrado, y piensas que puede serlo de algún amigo o amiga, pásaselo.


Cordiales saludos. Manuel Maestro.
Presidente.